¿Confundido con tantos tipos de espuma? En EA SOUNDLESS ACUSTICA queremos que compres con total seguridad y certeza.
Las espumas acústicas son la herramienta clave para eliminar el eco y los brillos molestos, logrando grabaciones con claridad profesional. Este blog está diseñado para despejar todas tus dudas al instante, permitiéndote elegir el material exacto que tu espacio necesita.
Mira la siguiente guía técnica, identifica tu solución y realiza tu compra con la confianza de un experto:
Existe una confusión muy común entre "absorber" el sonido e "insonorizar". Las espumas acústicas están diseñadas para mejorar la calidad del sonido dentro de la habitación, eliminando el eco y la reverberación. Básicamente, hacen que el audio se escuche más limpio y profesional.
Para insonorizar de verdad (evitar que el vecino te oiga o que el ruido de la calle te moleste), se necesitan materiales con mayor masa y densidad, placas de yeso con rellenos aislantes o muros gruesos, ventanas y puertas acústicas, etc. El sonido es como el agua: para detenerlo no basta con una esponja suave, necesitas una "barrera" pesada y hermética que le impida el paso
Si quieres puedes usarla y cubres la ventana o puerta completamente y sería una opción rápida y económica para que te ayude a amortiguar el ruido un poco
Es importante aclarar que las espumas acústicas están diseñadas principalmente para mejorar el sonido dentro de la habitación (eliminando eco) y no para bloquear el ruido que entra o sale. Sin embargo, si buscas una opción económica que ayude a atenuar o reducir un poco el paso del sonido (especialmente ruidos agudos o medios), la clave está en el grosor y la densidad del material.
Bajo esta lógica, las espumas más gruesas (como las de 5 cm) y con mayor densidad (más material por metro cúbico) son las que ofrecerán un "efecto barrera" ligeramente superior frente a las espumas delgadas. Como por ejemplo la "Espuma B3" que es gruesa o la "Espuma Termoacústica" que es más densa, logran absorber y disipar un poco más la energía del sonido, ayudando a que se perciba menos intenso al otro lado, aunque no logren un aislamiento total.
Recomendación, combina ambas espumas y la espuma B3 la pegas sobre la espuma termoacústica y así cubres la ventana. De esta manera también funciona muy bien contra el calor y las protege contra el sol. En el caso de la puerta, lo mejor es cubrir ambas caras de la puerta con la espuma B3 para así ganar más masa.
Aquí tienes una guía rápida para calcularlo según tu objetivo:
Tratamiento básico (20% a 30% de cobertura): Ideal para oficinas, salas de estar o cuartos donde solo quieres que la voz se escuche más clara en videollamadas. Se pegan paneles en los puntos donde el sonido rebota más (frente a ti o a los lados).
Tratamiento intermedio (40% a 60% de cobertura): Recomendado para estudios de grabación caseros, cuartos de gaming o salas de pódcast. Aquí buscas eliminar casi todo el eco para que tus grabaciones suenen limpias y profesionales.
Tratamiento intenso (70% a 90% de cobertura): Para cabinas de locución o cuartos de máquinas donde necesitas un control total del ruido interno.
¿Cómo saco la cuenta?
Es muy sencillo. multiplica el ancho por el alto de la pared que quieres tratar para obtener los metros cuadrados. Luego, según el porcentaje que elijas, sabrás cuántas láminas comprar. Por ejemplo, si tu pared mide 10 metros cuadrados y quieres un tratamiento básico del 30%, necesitarás cubrir 3 metros cuadrados con espuma.
Pegar espumas acústicas en la pared ayuda a mejorar la acústica dentro de la habitación, eliminando el eco y haciendo que el sonido sea más nítido. Sin embargo, el ruido entra y sale en todas las direcciones traspasando y filtrándose. Por esa razón pegar alguna espumas a la pared, no funciona para aislar el ruido
Para bloquear o "aislar" el ruido de afuera, necesitas instalar materiales con mayor masa y densidad que actúen como una verdadera barrera física. Puedes usarlas como una opción rápida y económica que te ayudará a atenuar un poco el ruido en un 40% aproximadamente, debes pegarlas en toda la ventana o cubriendo toda la pared del problema.
Recuerda que las espumas son excelentes para que tú te escuches mejor adentro, pero no para que dejes de escuchar lo que pasa afuera en un 100% de efectividad.
Los diferentes diseños, como el de Pirámide, Diamante o Alveolar (huevera), etc.., están pensados para aumentar el área de exposición de la espuma. Al tener relieves, la onda sonora no choca contra una pared plana, sino que se "atrapa" y se descompone en las cavidades del diseño, transformando la energía del sonido en una pequeña cantidad de calor.
En resumen: Puedes elegir el diseño que más te guste, ya que nuestra marca solo vende espumas acústicas con diseño para ser más eficiente capturando el sonido desde diferentes ángulos, haciendo que tu espacio se sienta mucho más "seco" y profesional.
Al ser un material de poliuretano tipo poroso, la espuma actúa como un aislante térmico pasivo. Esto significa que ayuda a que el calor que ya está dentro de la habitación no se escape tan fácil por las paredes, o que el frío de afuera no entre tan directo.
Es importante destacar que nuestras espumas están diseñadas para ser resistentes tanto al frío como al calor. Soporta rangos de temperatura de trabajo bastante amplios, generalmente entre -80 y +90°C , lo que garantiza que el material no se deforme ni pierda sus propiedades con los cambios de clima estacionales o el uso de calefacción.
Para una instalación exitosa, el primer paso es asegurarnos que la superficie donde vas a pegar la espuma esté limpio y seco. Si la superficie tiene polvo o humedad, cualquier pegamento fallará con el tiempo.
Existen dos métodos principales según el tipo de espuma que hayas comprado:
Espumas Autoadhesivas: Son las más prácticas; solo debes retirar el papel protector progresivamente y presionar la lámina contra el soporte en todos sus puntos para asegurar una buena adherencia. Recomendamos usar un poco de pegamento adicional en las esquinas para reforzar
Espumas Estándar (Sin adhesivo): Si tus espumas no traen adhesivo de fábrica, la elección del pegante depende totalmente de dónde las vayas a poner. Aquí te damos las mejores opciones según el caso:
En muros de concreto o ladrillo: Lo ideal es usar pegante amarillo (recomendamos bóxer o la marca PL 285) aplicado en ambas caras para una unión permanente. Si buscas algo menos definitivo, puedes usar cintas doble faz de alta resistencia en las esquinas de cada panel.
En puertas: Al ser superficies que se mueven y vibran, te recomendamos usar siliconas calientes/frías que tengan agarre rápido para evitar que el panel se deslice con el uso diario. También te sirven las cintas doble faz de alta resistencia
En ventanas o superficies de vidrio: Para no dañar el cristal, lo mejor es usar silicona transparente o cintas doble faz de calidad (las transparentes marca 3M). Esto permite que la espuma actúe atenuando las vibraciones del vidrio sin dejar manchas difíciles de quitar si decides retirarlas luego.
Instalaciones en techos: Debido a la gravedad, aquí es donde más cuidado debemos tener. Se recomienda combinar el pegante de contacto con un par de fijaciones mecánicas (puntillas o clavos con arandela) mientras el adhesivo termina de secar, asegurando que el panel no se cuelgue.
No se recomienda, ya que las pinturas comunes (vinilo, acrílico o sprays espesos) crean una capa rígida que sella los poros del material. Las espumas funcionan porque son porosas; si tapas esos huecos, el sonido rebotará en la superficie en lugar de ser atrapado, perdiendo toda su función de eliminar el eco.
Si es estrictamente necesario cambiar el color por estética, la única forma de hacerlo sin dañar tanto su rendimiento es usar tintes para tela o pigmentos muy diluidos aplicados con aerógrafo. La clave es "teñir" la fibra con una capa casi invisible de color en lugar de "cubrirla" con pintura, para que el aire y el sonido sigan entrando en los poros. Otra opción profesional es forrar los paneles con una tela de tejido abierto, lo que permite cambiar el diseño visual sin afectar la acústica del espacio.
Las espumas acústicas de poliuretano son materiales muy nobles y fáciles de manipular. Para obtener un corte recto y sin "mordiscos", te recomendamos usar un bisturí (cúter) de hoja ancha bien afilado o unas tijeras grandes de buena calidad.
Para cortes rectos: Usa una regla metálica como guía. Presiona ligeramente la espuma con la regla y pasa el bisturí con un solo movimiento firme; así evitarás que el borde quede irregular.
Para formas especiales: Si necesitas rodear un interruptor o una columna, marca primero la silueta con un marcador delgado por la parte de atrás de la espuma y luego corta siguiendo la línea.
En instalaciones grandes: Si el tramo de producto es muy grande o viene enrollado, te recomendamos presentarlo primero sobre la superficie y retirar progresivamente el papel protector (si es autoadhesiva) a medida que vas realizando los ajustes y cortes necesarios